10 noviembre, 2009

La Red


Supongo que todo ha sido producto de la avaricia...

En el siglo pasado la relación Marca / Red era del tipo "win, win" que dicen los eruditos del marketing, es decir, ganamos todos. Toda una estrategia de marketing envolvía la venta: programas para incrementar la fidelidad, eventos, presentaciones, test de fiabilidad y técnicos, promociones y viajes, objetivos exigentes pero asequibles y sin dobleces, predisposición para colaborar, producción de sistemas que ayudaban al Concesionario en la gestión...

En este siglo, fruto de la avaricia, como decía antes, la Marca se ha creído omnipotente, ha pensado que la tecnología le permitía ser monopolio y ha pasado del "win, win" a sólo "wind", viento, la palabra se la lleva el viento.

Así no les ha importado llenar las campas de los Concesionarios de vehículos nuevos, con la famosa frase: échame una mano y no te preocupes, que ya te ayudaremos a venderlos. Ese no te preocupes ya te ayudaremos a venderlos, que estaba basado en el extra descuento sobre el extra descuento, de pronto dejó de servir. Ya nadie compraba nada ni con extra descuento y la Marca cambió de frase por otra: Si no pides vehículos, no te doy extra descuento, y ante el caos y exceso de existencias que la nueva política estaba creando, la Marca se erigió en salvadora de la Red, con una nueva frase: No te preocupes, que aunque nadie da crédito, yo te lo procuro con la simple garantía de tus propiedades. Y a los Concesionarios se los está llevando el viento.

El ancla que era la postventa, se ha debilitado, ya no tiene gente de peso y aquí no ha sido la avaricia, que también, sino el egoísmo y es así que la Marca, o sólo la postventa, piensa que la postventa es la que soporta y da de comer a toda la empresa, y surgen nuevas frases antológicas: ventas ha vendido el vehículo inapropiado, el cliente ha llevado la avería a extremas consecuencias o ha pasado de vueltas el motor, fábrica no ha mantenido el vehículo en stock como se debe, los clientes de la financiera abusan del contrato de mantenimiento y reparación. Los Concesionarios engañan a la Marca imputando averías a la garantía que no lo son. O esa frase excelsa: cuando pierdes un litigio de postventa en el juzgado, la avería la paga ventas, no postventa.

Menos mal que los vehículos de ocasión se venden al peso y en lote, sin gastarse un duro, o un pavo, en su adecentamiento, aunque luego alguien de dentro, de peso, se queje de que el valor de nuestro usado es inferior al de la competencia. Y menos mal que la financiera ya no financia a los clientes "Premium" que le eran presentados por el departamento de ventas.

La red no existe, la Marca ha roto la red y lo peor es que la gente de la Red, sin red, acaba en casa sin empleo por la avaricia de unos y de otros.

Tú sabes como reparar la red y la Red, tú sabes utilizar la aguja o el huso, anudar y tejer, para que la Marca aprenda o se acuerde de "wind wind" y que tus palabras no se las lleve el viento.

¿Debatimos?


29 octubre, 2009

Sumisos, ineptos y deshonestos


Ramón se quedó un poco aturdido, no sé por cuál razón causa o motivo había nombrado a la bicha, cuando en anteriores conversaciones que tuve con él daba la impresión de no llevarse muy bien con el ínclito (supongo que bicha no será igual que Giulio, pero espero que ínclito sí).


-Bueno, lo del seguro pase, pero lo de las actas es muy grave –Me dijo.

-Bueno Ramón, pues si crees que lo del seguro puede pasar, efectivamente, como decías antes, me encuentro en otro mundo muy distinto al vuestro -Repliqué.

-Y yo le he dicho a Giulio que el seguro no funcionaba, y he firmado las actas con anotaciones en contra de su decisión y firma, y le he expresado mi opinión, y le he dicho que no manteníamos el contrato de mantenimiento y reparación en nuestros contratos de renting, que así no se podía trabajar con Luis -El de la posventa y de la guardería, que se ha dedicado a despedir a todos los ángeles: tres -, y tantas otras cosas que todo un director general comercial como tú, no ha podido decirle.

Apabullado y sonrojado acertó a decir: << Es que no todos somos perfectos como tú>>.

Tenía que haberlo supuesto, ya me había dado otros indicios anteriormente, como cuando me dijo: << La persona que ha puesto Franco (un vicepresidente de la empresa), que no es el de Ferrol, que debe ser el de Langreo, porque es Minero y no caudillo, parece buena, porque sabe que para vender hay que hacer ciertas cosas>> o como cuando …


27 octubre, 2009

Deja aquí tu cita favorita


"Lo importante no se puede contar y lo que se puede contar no es importante"  Sabino Fernández Campo

23 octubre, 2009

Litigios


No es necesario ir a juicio. Si tenéis algún litigio, este es el lugar donde dirimirlo y analizarlo. Nuestros lectores os darán su opinión y podremos resolverlo.


"Hablando se entiende la gente"

Sesión de control de la guardería


Todos los miércoles podéis incluir en esta entrada las cosas que los jefes han hecho y no deben volver a hacer. Las valoraremos y estableceremos un vademécum de consulta rápida para ellos. ¿Que os parece?.


"Lo bueno si breve dos veces bueno"

Inauguración


Hoy acababa el plazo para que se pronunciase la Consejera de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid sobre el recurso de alzada que habíamos interpuesto.

Hay que celebrarlo, pues nos lo han desestimado y esto nos da más de un año para dedicarnos a este blog.


"la felicidad consiste en no querer que pase el tiempo, ni pensar en que el tiempo no pase"

28 septiembre, 2009

Sumisos, ineptos y deshonestos


Crónica de un despido anunciado

Después de entretenerme en nuestra empresa más de 32 años de los 47 que llevo dando tumbos por la vida, un día soleado de Julio a las once de la mañana me llamó por teléfono un jovencito recién llegado desde el país transalpino, donde le habían formado o deformado, ¡vete a saber!, en el sutil arte de gestionar los recursos humanos; aunque creo, por lo que he oído, que ya debía venir bien formado de otra empresa llamada Termomix. Yo tengo una máquina con ese nombre y os puedo garantizar que calienta, tritura y mezcla a las mil maravillas.


Alvarito, que así se llamaba este mozalbete, me requería por teléfono para que me presentara en su despacho, ese despacho de la planta noble donde, previamente y por orden de otro imberbe, habían hecho construir un “WC” no hacía mucho tiempo. Allí se encontraba él, serio, impertérrito, de pie a setenta y cinco centímetros de la mesa redonda de uno diez y formica marrón, que hacía las veces de mesa de reuniones, manteniendo las distancias cuál avezado púgil en medio de un combate más.

-¿Soy uno de los trece no? -le pregunté...